LA CORTE SUPREMA SE PRONUNCIA SOBRE EL PAGO DE GRATIFICACIONES

El pasado 17 de diciembre, la Corte Suprema (Rol Nro. 43.470-2017), se pronunció sobre el pago de las gratificaciones, en particular, si la modalidad de pago establecida en el artículo 50 del Código del Trabajo, requiere o no la existencia de utilidades líquidas de la empresa. En PARRAGUEZ&MARIN le explicamos este importante pronunciamiento del máximo tribunal:

  • La Corte Suprema comienza recordando que la gratificación es una remuneración, que consiste en una parte de las utilidades con que el empleador beneficia el sueldo del trabajador, regulado en los artículos 46 y siguientes del Código del Trabajo.
  • También tuvo presente que, para dar cumplimiento a esta obligación, la ley concede la opción al empleador de escoger entre tres modalidades:
  • Una convencional, que es aquella que acuerden las partes libremente, respetando los mínimos establecidos por la ley (artículo 46).
  • La denominada “del artículo 47”, constituida por el reparto del 30% de las utilidades de la empresa (artículo 47). Sobre esta gratificación, la Corte detalló que, si bien involucra una cuantía nominalmente mayor, éste tiene un carácter aleatorio o hipotético, ya que siempre queda supeditado a que existan utilidades líquidas y al monto a que éstas alcancen.
  • La llamada “del artículo 50”, en que el empleador abona o paga a sus trabajadores el 25% de lo devengado en el respectivo ejercicio, con tope de 4,75 ingresos mínimos mensuales, cualquiera sea la utilidad líquida que obtenga (artículo 50).
  • Respecto a la gratificación del artículo 50 del Código del Trabajo, según la Corte, tiene un incuestionable carácter garantizado o cierto, porque la gratificación no puede ser inferior a 4,75 ingresos mínimos mensuales cualquiera sea la utilidad líquida que obtenga la empresa.

Sin embargo, la Corte Suprema estimó que esta obligación surge sólo en la medida que exista dicha utilidad, vale decir, de uno en que su componente eventual o aleatorio queda reducido a la más mínima expresión.

  • En otras palabras, indica que se trata de un sistema en que la gratificación o su monto se presenta como exigible “sea cual fuere la utilidad líquida que obtuviere”, de manera que los trabajadores no recibirán una cantidad inferior al equivalente a dicho parámetro o mínimo legal, pero el nacimiento de la gratificación está condicionado a la existencia de utilidades.
  • En consecuencia, según la Corte Suprema, la modalidad de pago de la gratificación del artículo 50 requiere la existencia de utilidades líquidas de la empresa, ya que la expresión “sea cual fuere la utilidad líquida que obtuviere” garantiza que, en caso de haber utilidades, se pague a cada trabajador, a lo menos, el equivalente a 4,75 ingresos mínimos mensuales.

 

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