Una sentencia de la Corte Suprema de 15 de enero de 2018 (rol 36734-2017) ha fallado un recurso de queja interpuesto por un consumidor que compró un GPS para realizar mediciones topográficas. Indicó que el equipo no funcionaba y solicitó se le indemnizara el daño moral. El tribunal de primera instancia rechazó la demanda, la Corte de Apelaciones le concedió $4.000.000. La Corte Suprema rechazó la demanda, pues consideró que la molestia o desagrado que había logrado acreditar el consumidor no configuraba daño moral.

Los considerandos relevantes son el octavo y el noveno. Su texto es el siguiente:

OCTAVO: Que, en torno al daño moral demandado, lo cierto es que no existe en autos prueba suficiente que permita tener por acreditada la existencia de este tipo de menoscabo. En efecto, la sola consideración de las contrariedades o disgustos que la situación producida pudo haber ocasionado al actor, conforme a los relatos de los testigos, no puede constituir un antecedente con aptitud bastante como para permitir estimar demostrado que efectivamente éste sufrió un daño, un deterioro, esto es, algo más que la simple molestia que puede provocar una situación desagradable, por mayor que sea ese desagrado.

NOVENO: Que, en consecuencia, dado que en la especie no se acreditó la existencia del daño moral demandado, sino que sólo una mera molestia o desagrado por la conducta observada por el proveedor, debe concluirse que al otorgar la indemnización por dicho concepto alterar, se ha incurrido en grave falta o abuso que debe ser enmendada por esta vía, desde que esta condujo al otorgamiento de una suma de $ 4.000.000 para la reparación de un perjuicio cuya efectividad no se probó.